Recta final

ISBN: 978-987-1583-40-9

Año:

13x19 cm Páginas: 334

Editorial:

Recta final

(incluye dvd con la película recta final)

Autorx: Ricardo Becher


 

Acerca de Recta Final – la novela

Crónica absoluta, diario de mis dos años de internación geriátrica, sin  trama, sin propósito ni plan definido, en Recta final no hay un ápice de ficción y mucho menos de composición, Recta final no es más que una compulsiva y desordenada búsqueda de refugio en el teclado, la obediencia ciega a un mandato secreto que me dice ¡escribí! ¡escribí! ¡no dejes de hacerlo mientras puedas, es tu última oportunidad! es el registro desnudo de las experiencias vividas y de todo lo que pasó a la vez por mi mente, sueños, recuerdos, reflexiones, emociones, poemas… una última mirada en el espejo, un autorretrato al final del camino.

 

 

Acerca de Recta final – la película

Recta final, el documental de Tom Lipgot inspirado en mi novela del mismo nombre, más que un premio es ante todo un honor, un homenaje que no estoy seguro de merecer.

Más allá del nivel de narcisismo que cualquier persona normal puede padecer, difícilmente tenemos plena conciencia de lo que somos y lo que hacemos. Es necesaria, “para conocernos mejor antes de morir” como le hiciera decir Marguerite Yourcenar a su Adriano, la mirada del otro y en este caso tengo el privilegio de acceder en mi propio lenguaje, el del cine, a la mirada aguda y benevolente de Tom Lipgot, que tiene para mí el valor agregado de ser la de un colega, discípulo y amigo.

Recta final es la culminación de mi carrera en el cine, en el que asumí todos los roles, desde 2º ayudante de dirección -pizarrero- pasando por asistente, guionista, editor, documentalista, director de corto y largo metraje y finalmente docente y teórico.

Pero Lipgot, al incorporar a Recta final los fragmentos más representativos de mi obra, que tuve la libertad de elegir, y entrevistar a quienes han estado relacionados de una u otra manera conmigo, actores, colegas, productores, críticos, colaboradores y discípulos, me ha permitido expresar la esencia de mi concepción del cine y dejar registrada, casi como en un testamento, la teoría del neoexpresionismo digital -Ne.D- que expuse en mis clases en la Univerisdad del Cine, donde tomó forma entre un grupo de discípulos y dio lugar entre sus seguidores a una serie de cortos sorprendentes y a mi primer largometraje producto de esa concepción estética: El Gauchito Gil, la sangre inocente, que compartí en la dirección con Tomás Larrinaga, como Lipgot, colega, discípulo y amigo.

Mi agradecimiento a todos los que me acompañaron e hicieron  posible mi obra y este documental.

Ricardo Becher


1840 ARS

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